En muchas partes del mundo, pasar horas sentado frente a la televisión se ha convertido en una de las principales actividades de la vida diaria.
Los europeos pasan 40% de su tiempo libre diario, unas tres horas, mirando TV; los australianos 50%, unas cuatro horas, y los estadounidenses casi 60%, o cinco horas.
Uno de los resultados de esta vida cada vez más sedentaria es el incremento en las tasas de obesidad y sus enfermedades asociadas.
Ahora, una nueva investigación encontró que se puede reducir el riesgo de sufrir muchos problemas de salud disminuyendo el número de horas que se pasa viendo televisión.
Según los científicos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, por cada dos horas adicionales que pasamos en el sofá frente a la TV cada día
incrementamos en 20% el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 y en 15% el riesgo de enfermedades cardíacas."Si apagan el aparato y hacen algo más vigoroso -dicen los investigadores en Journal of the American Medical Association (Revista de la Asociación Médica Estadounidense)- dos de cada mil personas en el mundo podrían evitar esas enfermedades".
Tal como explica el profesor Frank Hu, quien dirigió el estudio, el problema no es la TV en sí misma, sino que la gente que pasa horas mirando programas tiene menos oportunidad de llevar un estilo de vida activo y, como resultado, más probabilidades de tener sobrepeso o ser obeso.
Mortalidad prematura
"No sólo debemos promover mayores niveles de actividad física sino también la reducción de las conductas sedentarias, especialmente las horas prolongadas frente a la televisión", dice el profesor Hu.

No hay comentarios:
Publicar un comentario